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Rinoplastia: Cuestión de estética y salud

Rinoplastia: Cuestión de estética y salud

Quizá no estás a gusto con tu nariz, y siempre te has sentido un poco acomplejado. O quizá tienes problemas de tabique que no te dejan respirar correctamente. La solución es una rinoplastia. El Dr. Xavier Tintoré, socio fundador y director de Tintoré Brasó, con una amplísima experiencia en este tipo de intervenciones, nos explica qué podemos esperar de esta operación, cuyos resultados son realmente transformadores.

 

Dr. Tintoré, ¿por qué cree que la rinoplastia es una de las operaciones de cirugía estética más solicitadas?

La nariz es el elemento central de la cara y define muchísimo nuestras facciones. Si tiene un tamaño desproporcionado o una forma muy marcada (nariz de gancho, por ejemplo) puede romper la harmonía facial y acomplejar mucho a algunas personas. La rinoplastia permite corregir la nariz de forma eficaz y el cambio que se consigue en el rostro es muy positivo.

 

¿Pero la rinoplastia también corrige problemas funcionales, no es cierto?

Por supuesto. Estos pueden ser congénitos, o bien debidos a algún traumatismo. Por ejemplo, el tabique desviado puede implicar que el paciente no respire bien, con lo que se convierte en una cuestión de salud. En este caso hablaríamos de septoplastia.

 

¿Qué es la rinoplastia secundaria?

Sería el tercer tipo de rinoplastia, aquella que se realiza para corregir una nariz operada previamente, pero con un resultado poco satisfactorio.

 

¿Pueden corregirse problemas funcionales y estéticos en una misma intervención?

Sí, lo hacemos a menudo. Podemos corregir y reposicionar un tabique nasal desviado y además esculpir la nariz para que tenga una forma más natural y el paciente pueda verse mejor.

 

¿Podría explicarnos en más detalle cómo se realiza esta operación?

La nariz tiene una parte ósea, que es la que da forma al dorso nasal (el perfil), y una parte de cartílago (la punta). Al realizar una rinoplastia actuamos sobre el hueso, para conseguir un perfil recto o ligeramente cóncavo en las mujeres, y también en la punta, normalmente para reducirla y darle la forma deseada.

 

¿Cuál es la mayor dificultad que supone una rinoplastia?

Se trata de una intervención muy segura, pero a la vez muy compleja. Por eso siempre se requiere de un cirujano con amplia experiencia y preparación. Además de la dificultad que implica la cirugía en sí, diría que lo más difícil es descubrir qué le conviene a cada persona, porque cada paciente es único.

 

¿Cuánto dura la intervención?

Depende, entre una y tres horas. Las operaciones más largas son las que realizan bajo anestesia general, como en el caso de una nariz que precisa injertos, por ejemplo.

 

¿Qué tiempo de postoperatorio requiere?

Después de la operación, el paciente debe llevar un yeso y un taponamiento entre 24 h y una semana, en función de si se ha tocado o no el tabique nasal. Después, se retira y ya puede llevar vida normal.

 

Después de la operación, ¿se siente mucho dolor?

Cada persona es distinta, pero en general podríamos decir que la rinoplastia no es una intervención dolorosa, su postoperatorio es más bien liviano.

 

¿Cómo viven los pacientes un cambio tan visible en el rostro?

Hoy lo que impera es la naturalidad. La nariz aporta personalidad al rostro y los pacientes tienen miedo a perder sus rasgos. Por eso, cuando realizo una rinoplastia, mi objetivo es mejorar la forma de la nariz, hacerla más bonita y proporcionada, pero sin cambiar la cara de la persona, y siempre con el consenso del paciente, claro está. Busco una modificación sutil, para que no se vea una nariz operada que pueda parecerse a muchas otras. Los pacientes siguen viéndose como ellos mismos, ¡pero más favorecidos!